La pareja: un gran maestro

Irse a vivir en pareja es algo generalmente deseado y que ilusiona. Al mismo tiempo surgen miedos y conflictos que no aparecían cuando cada uno estaba en su propia casa. Más allá de las negociaciones sobre cuestiones prácticas, que también son importantes en estos primeros momentos, ya que son la estructura que se mantendrá en el futuro, nos parece fundamental un tema que puede generar dificultades innecesarias: la familia.

Cada uno de nosotros venimos de una familia con unos valores, unas costumbres y en la que tenemos un papel concreto. Cuando nos vamos a convivir en pareja, tratamos de continuar con estos esquemas y como cada familia es distinta, surgen las diferencias. Evidentemente, esto es enriquecedor si se respeta, y se hace una integración de ambas visiones. En cambio, si se entra en juegos de poder, se llega a puntos muy destructivos para la pareja. Es importante por ello plantearse qué tipo de pareja queremos ser más allá de quién es cada uno por separado. Establecer bases respetuosas que permitan que la pareja sea un espejo en el que mirarnos y crecer con el otro en vez de luchar contra lo que vemos reflejado de nosotros mismos.

Os animamos a reflexionar solos o mejor aún, en pareja sobre: ¿qué tipo de pareja queremos ser? ¿Cuáles son los valores que compartimos? ¿Qué puedo aportar y qué aprendo de mi mismo/a contigo? ¿Cómo podemos enriquecernos juntos?

Y esto nos recuerda una cita de Mario Benedetti: "Te quiero no por quién eres, sino por quién soy yo cuando estoy contigo".



Imagen: Enric Hernáez


 

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